La Universidad del Bío-Bío se construye diariamente desde el trabajo y el compromiso de las personas que la integran. Ningún proyecto institucional puede sostenerse si quienes hacen posible la vida universitaria sienten desgaste, distancia o falta de reconocimiento.
Durante los últimos años, la comunidad universitaria ha debido enfrentar nuevas exigencias académicas, administrativas y personales. La sobrecarga de trabajo, la creciente complejidad de los procesos y las dificultades para conciliar la vida laboral y personal han impactado el bienestar de las personas, la convivencia y la forma en que nos relacionamos como institución.
Necesitamos avanzar hacia una Universidad donde las personas puedan desarrollar su trabajo en mejores condiciones, con mayor apoyo institucional y con relaciones basadas en el respeto y la colaboración. Una Universidad que vuelva a fortalecer su sentido de comunidad.
El desarrollo institucional requiere comunidades académicas y administrativas fortalecidas, reconocidas y valoradas.